El Gran Escape 2: La Venganza de Mimoso

El Gran Escape 2: La Venganza de Mimoso

Después de aquel misterioso episodio en el que su colchón apareció milagrosamente en la calle, Ramón pensó que por fin todo volvería a la normalidad. Pero estaba equivocado.

Desde el día en que trajo su nuevo colchón de Colchones Aznar, todo cambió. Dormía mejor, sí, pero también empezó a notar cosas extrañas.

Para empezar, Mimoso, su adorable pero maquiavélico gato, se pasaba el día entero sobre el colchón nuevo, amasándolo con sus patitas, estirándose con poses dignas de un rey y, lo peor de todo, mirándolo fijamente con una expresión de “esto no ha terminado”.

—Mimoso… —le dijo Ramón una mañana—. No me mires así, te compré una camita nueva.

Mimoso lo ignoró y bostezó.

Días después, Ramón comenzó a encontrar señales de sabotaje:

Su despertador, tirado al suelo cada mañana.
Su manta, misteriosamente arrastrada hasta la puerta.
Pequeños mordiscos en la esquina del colchón.

Era evidente: Mimoso estaba tramando algo.

Pero Ramón no se dejó intimidar. ¡Él había invertido en un colchón cómodo, firme y de calidad! No iba a permitir que un gato con ansias de venganza le arruinara el descanso.

Así que tomó una decisión drástica: compró una segunda almohada y la puso junto a él en la cama.

—Mimoso, si quieres seguir boicoteándome, hazlo desde aquí —le dijo.

Mimoso lo miró con desconfianza. Dio un par de vueltas sobre la almohada… y finalmente se acomodó.

Así nació un pacto silencioso entre humano y felino. El colchón se quedaba. Ramón podía dormir en paz, y Mimoso, aunque no lo admitiera, también.

Desde ese día, la guerra terminó. Bueno… más o menos.

Porque algunas noches, en plena oscuridad, Ramón siente un ligero golpe en la cara y escucha un ronroneo siniestro:

Mimoso se ha apoderado de la almohada.

Pero al menos, el colchón sigue en su sitio.

MORALEJA: Si hasta un gato se rinde ante la comodidad de un buen colchón… ¿qué esperas para probar uno de Colchones Aznar? ✨

TO BE CONTINUED…….