
La cervicobraquialgia es un problema que puede afectar considerablemente al descanso. El dolor comienza habitualmente en la zona cervical y puede extenderse hacia el hombro, el brazo e incluso llegar hasta la mano.
Cuando estas molestias aparecen por la noche, encontrar una postura cómoda puede resultar complicado.
Aunque el colchón o la almohada no curan la cervicobraquialgia, disponer de un equipo de descanso adecuado puede ayudar a mantener una posición más confortable del cuello mientras dormimos.
¿Qué es la cervicobraquialgia?
El término cervicobraquialgia hace referencia al
dolor localizado en la región cervical que se irradia hacia uno o ambos brazos.
Puede estar relacionado con la irritación o compresión de estructuras nerviosas de la zona cervical.
Dependiendo de su origen, además del dolor pueden aparecer otros síntomas.
Entre los más habituales encontramos:
- Dolor en cuello y cervicales.
- Dolor que se extiende hacia hombro, brazo o mano.
- Hormigueo o sensación de adormecimiento.
- Rigidez cervical.
- Dificultad para realizar determinados movimientos.
- En algunos casos, pérdida de sensibilidad o fuerza.
La intensidad y características pueden variar considerablemente entre personas.
¿Por qué puede aparecer?
Existen diferentes causas que pueden provocar síntomas compatibles con una cervicobraquialgia.
Entre ellas pueden encontrarse alteraciones de los discos cervicales, procesos degenerativos, contracturas musculares, determinadas posturas mantenidas durante mucho tiempo o problemas que produzcan irritación de una raíz nerviosa cervical.
Cervicobraquialgia y descanso: ¿puede influir nuestra postura al dormir?
Durante el sueño permanecemos varias horas prácticamente en una misma posición.
Por ello, la postura adoptada y especialmente la relación entre
colchón, almohada, cuello y columna pueden influir en nuestro confort.
Uno de los principales objetivos debería ser mantener una posición del cuello lo más natural posible.
Una almohada demasiado alta puede mantener el cuello excesivamente flexionado, mientras que una demasiado baja puede proporcionar un apoyo insuficiente dependiendo de nuestra postura y constitución.
No existe una altura de almohada perfecta para todo el mundo.
¿Cuál es la mejor postura para dormir con molestias cervicales?
Generalmente, debemos buscar aquellas posiciones que permitan mantener una buena alineación entre cabeza, cuello y columna.
Dormir boca arriba
Al dormir boca arriba debemos intentar que la almohada rellene correctamente el espacio existente entre la cabeza, el cuello y el colchón sin elevar excesivamente la cabeza.
Una almohada con diseño cervical puede resultar interesante porque dispone de diferentes zonas de apoyo.
Dormir de lado
Si dormimos de lado, la almohada tiene que cubrir adecuadamente el espacio existente entre el hombro y la cabeza.
Aquí entran en juego factores como nuestra anchura de hombros, la firmeza del colchón y nuestra propia constitución física.
El objetivo vuelve a ser el mismo: intentar que cabeza, cuello y columna mantengan una posición natural.
¿Y dormir boca abajo?
Dormir boca abajo obliga habitualmente a mantener la cabeza girada durante bastante tiempo.
Si existen molestias cervicales, puede ser una posición menos favorable para algunas personas.
Si tienes una patología diagnosticada, consulta con tu médico o fisioterapeuta cuál es la posición más adecuada en tu caso.
La importancia de elegir correctamente la almohada
Cuando hablamos de molestias cervicales solemos pensar inmediatamente en cambiar de colchón.
Sin embargo, la almohada desempeña un papel especialmente importante en la posición del cuello.
Una almohada adecuada debería proporcionar soporte sin obligarnos a adoptar una posición forzada.
Por este motivo existen almohadas específicamente diseñadas con perfiles cervicales y materiales adaptables como la viscoelástica.
Una opción de Colchones Aznar: Almohada Visco Cervical
Dentro de nuestro catálogo, una alternativa especialmente interesante para quienes buscan un soporte ergonómico para cuello y cabeza es nuestra Almohada Visco Cervical.

Su núcleo es 100 % viscoelástico y cuenta con un perfil cervical diseñado para adaptarse al cuerpo mediante presión y temperatura.
Dispone además de dos alturas diferentes: aproximadamente 10 cm en la zona alta y 7,5 cm en la zona baja, lo que permite utilizar el perfil que resulte más cómodo en función de la postura y características de cada persona.
Su firmeza es media y está diseñada específicamente como almohada cervical.
Importante: una almohada cervical puede contribuir a conseguir una posición más confortable durante el descanso, pero
no constituye un tratamiento médico para la cervicobraquialgia.
¿Y qué colchón elegir?
La almohada no trabaja de manera independiente. El colchón también determina la posición que adopta nuestro cuerpo.
Un colchón excesivamente firme puede generar determinados puntos de presión, mientras que uno demasiado blando para nuestras características puede permitir un hundimiento excesivo.
Por eso, más que buscar simplemente “el mejor colchón para las cervicales”, recomendamos valorar:
- Peso y constitución.
- Postura habitual al dormir.
- Nivel de firmeza preferido.
- Capacidad de adaptación del colchón.
- Independencia de lechos si dormimos acompañados.
- Sensación térmica.
- Almohada utilizada.
En Colchones Aznar podemos ayudarte a encontrar la combinación de
colchón y almohada que mejor se adapte a tu forma de dormir.
Otros tipos de almohadas cervicales
Cada persona tiene unas necesidades diferentes. Por ello, además de nuestra almohada cervical viscoelástica, contamos con una selección específica de
almohadas cervicales y ergonómicas, con distintas alturas, materiales y diseños.
Ver todas las almohadas cervicales
Entre ellas también encontramos modelos con diseños especiales, como la
Almohada Cervical Viscoelástica con Perforación Central, que incorpora dos alturas y un diseño pensado especialmente para el descanso lateral.
Otros hábitos que pueden ayudarte a cuidar tus cervicales
Además de revisar nuestro equipo de descanso, es recomendable prestar atención a nuestros hábitos diarios.
La posición frente al ordenador, el uso prolongado del teléfono móvil, determinadas posturas mantenidas durante muchas horas o la falta de movimiento pueden influir sobre las molestias cervicales.
Mantener una correcta ergonomía durante el día y seguir las recomendaciones de nuestro profesional sanitario puede ser tan importante como cuidar nuestra posición durante la noche.
¿Cuándo debemos consultar con un médico?
Si el dolor cervical se extiende hacia el brazo, aparece de manera persistente o se acompaña de síntomas como:
- Pérdida de fuerza.
- Alteraciones importantes de sensibilidad.
- Hormigueo persistente.
- Problemas de coordinación.
- Otros síntomas neurológicos.
Es importante solicitar una valoración médica.
La finalidad de un buen equipo de descanso es proporcionar
soporte, ergonomía y comodidad, no sustituir el diagnóstico ni el tratamiento indicado por un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes sobre cervicobraquialgia y descanso
¿Una almohada cervical cura la cervicobraquialgia?
No. Una almohada no cura esta patología. Su función es proporcionar soporte y favorecer una posición confortable del cuello durante el descanso.
¿Es mejor una almohada alta o baja?
Depende de la postura, la constitución de la persona, la anchura de hombros y el colchón utilizado.
Lo importante es conseguir una posición natural del cuello.
¿La viscoelástica es recomendable para las cervicales?
La viscoelástica tiene capacidad de adaptación y distribución de la presión, por lo que puede resultar confortable para muchas personas.
Sin embargo, la elección debe hacerse atendiendo también a la altura, firmeza y forma de la almohada.
¿Tengo que cambiar de colchón si tengo cervicobraquialgia?
No necesariamente. Antes de cambiarlo conviene analizar el estado del colchón, su firmeza, nuestra postura habitual y la almohada utilizada.
En Colchones Aznar te ayudamos a encontrar tu descanso
Llevamos más de 50 años especializados en descanso, ayudando a nuestros clientes a encontrar colchones, almohadas y equipos adaptados a sus preferencias y forma de dormir.
Si sufres molestias cervicales, además de seguir las indicaciones de tu médico o fisioterapeuta, revisar tu postura y tu equipo de descanso puede ayudarte a conseguir noches más confortables.
Dormir bien empieza por encontrar un equipo de descanso adecuado a ti.





