Tener pesadillas: qué las causa y cómo combatirlas

Cada noche, cuando nos acostamos, esperamos tener un sueño largo, profundo y reparador, así que, uno de nuestros temores es sufrir una pesadilla o sufrir de terrores nocturnos. Esto interrumpe de forma desagradable nuestro sueño y puede llegar a influir negativamente en cómo estemos a lo largo del día.

¿Qué son las pesadillas?¿Qué las causa?

Las pesadillas son sueños que aparecen cuando dormimos, y que provocan una sensación de miedo, terror o angustia, yendo acompañadas en muchas ocasiones de sobresalto, dificultad para respirar o una aceleración del corazón.

Las pesadillas aparecen durante la fase de sueño profundo, o fase REM, en la cual tenemos sueños muy reales e intensos, y por ello tenemos más facilidad para recordarlos. Las pesadillas suelen ser más habituales durante la infancia, y tienden a reducirse cuando pasamos a ser adultos.

La ciencia aún no se pone de acuerdo en por qué soñamos, y esto se aplica igualmente para las pesadillas, que no dejan de ser un sueño desagradable. Por tanto, hay varias teorías que intentan encontrar una explicación:

  • Desde la Psicología Conductual explican este fenómeno como una manifestación de la ansiedad o el estrés vivido durante el día.
  • Desde el punto de vista del psicoanálisis, se afirma que las pesadillas son manifestaciones del inconsciente sobre un conflicto no resuelto por la persona que lo padece, o un trauma con alta carga emocional.
  • Otros especialistas creen que las pesadillas son un mecanismo de autorregulación que ayudan a superar una serie de miedos. Por tanto, es nuestro subconsciente el que está tratando de arreglar alguna situación difícil en nuestra vida.

Estas son algunas situaciones que pueden desencadenar el que suframos una pesadilla:

  • Fiebre alta cuando estamos sufriendo alguna enfermedad
  • Consumo excesivo de alcohol u otro tipo de sustancias o algunos medicamentos.
  • Apnea del sueño (patología de carácter respiratorio que nos impide dormir con normalidad)
  • Comer en exceso poco antes de acostarnos, lo que perjudica nuestra digestión y puede llegar a producirnos un sueño inquieto o incluso pesadillas.
  • Los episodios de estrés y ansiedad que contribuyen a que tengamos más pesadillas.

¿Y qué sucede con los terrores nocturnos? Aunque son experiencias similares a las pesadillas, no son lo mismo. Los terrores nocturnos en bebés y niños son mucho más habituales y, al contrario que con las pesadillas, quiénes los sufren no lo recuerdan al día siguiente, ya que suele estar relacionado con episodios de sonambulismo. En este estado la persona no es consciente de la situación, aún a pesar de moverse durante el episodio.

tengo pesadillas

Aunque las pesadillas y los terrores nocturnos son experiencias desagradables, debemos estar tranquilos ya que no suponen un riesgo real para nosotros. Todas las personas, en algún momento de sus vidas, pueden sufrirlo y solo debemos actuar cuando estos se vuelven recurrentes, afectando a nuestro descanso de manera regular.

¿Cuáles son las pesadillas más recurrentes?

Algo curioso de las pesadillas es que hay algunas que se repiten, como si de un patrón se tratase. No solo puede ser recurrente en una misma persona, si no que es común en muchas personas, que tienen experiencias similares. Algunas de las pesadillas que suelen repetirse más a menudo son:

  • Caerse al vacío
  • Sufrir una persecución
  • Quedarse paralizado sin poder moverse (también relacionado con la parálisis del sueño)
  • Estar desnudo/a en publico
  • Perderte en un lugar y no encontrar una salida.
  • Visualizar animales que nos causen repulsa como arañas, serpientes, cucarachas, ratones…
  • Sufrir una infidelidad de nuestra pareja

tipos de pesadillas

El hecho de que haya sueños recurrentes hace pensar a algunos especialistas que tienen un significado concreto, por lo que lo intentan asociar a situaciones específicas en la vida. Por ejemplo, soñar con que te caes puede significar que alguno de nuestros planes vitales no ha funciona o que en general, estamos decaídos/as.

En cualquier caso, se trata de teorías que intentan dar una explicación a por qué soñamos y qué significado exacto tiene cada sueño. Se han escrito ríos de tinta sobre la razón de ser de los sueños, sin que hasta ahora tengamos ninguna certeza.

Consejos para dejar de tener pesadillas

Como decíamos, aún no se conocen del todo las causas de por qué tenemos sueños muy reales, y, lo peor, pesadillas que nos hacen despertar sobresaltados en mitad de la noche.

Pero sí podemos aumentar nuestras posibilidades de que nuestro sueño sea realmente reparador siguiendo una serie de consejos relacionados con nuestros hábitos de vida e higiene del sueño:

Hábitos de vida saludable:

  • Llevar una dieta saludable y completa. Una buena alimentación nos proporciona más salud, lo que se traduce en un mejor descanso.
  • Realizar ejercicio de forma periódica nos ayuda a conciliar el sueño y que este sea de mejor calidad, además contribuye a minimizar el estrés que podría desencadenar en pesadillas.
  • Practicar técnicas de relajación y mindfulness, sobre todo, cuando vayamos a acostarnos ya que nos ayudará a dormir más relajados/as y tranquilos/as.

Favorecer una buena higiene del sueño

Justo antes de acostarnos debemos tener en cuenta una serie de consejos que nos ayudarán a dormir más y mejor:

  • Evitar cenas copiosas, ya que una digestión pesada puede interferir en nuestro sueño. Además, es mejor que alejemos la hora de la cena con la de acostarnos en al menos dos horas.
  • No utilizar aparatos con pantallas como la televisión, móvil u ordenador, ya que tienen el efecto contrario al deseado para dormir: pueden excitar nuestro cerebro en vez de relajarlo.
  • Evitar estímulos como la luz o el ruido. En estos casos podemos incluso usar antifaz y tapones en los oídos para que nada nos impida conciliar el sueño o nos despierte bruscamente.

¿Influye el colchón en nuestras pesadillas?

Un colchón inadecuado nos hará dormir en malas posturas, lo que genera problemas tanto a la hora de conciliar el sueño como mantener el sueño profundo y reparador que necesitamos cada noche.

Una buena calidad de sueño depende en gran medida de nuestro equipo de descanso y de que este nos ofrezca la base ideal para dormir correctamente.

Por eso, el primer paso para conseguir dormir como un bebé es que cuentes con un buen colchón que te ayude a descansar, tanto física, como mentalmente, cada noche.

Y en eso es algo en lo que te podemos ayudar desde Colchones Aznar ¡No dudes en consultarnos!

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