¿Unas risas antes de dormir? Nadie rechaza un buen chiste contado con gracia, unas cosquillas, un vídeo que te haga caerte de la silla o una anécdota con la que se te salte alguna lágrima. Son muchos los beneficios que provoca echarse unas carcajadas, pero ¿pueden ayudar a los niños a conciliar el sueño?
Qué difícil resulta calmar a un niño pequeño para que entienda que se acabaron los juegos y ha llegado la hora de dormir. Están tan llenos de energía que es complicado «desconectarles». ¿Verdad? En cada casa se hace una rutina diferente: un baño a última hora, un vaso de leche……. y siempre, intentar que el silencio suene muy alto en la habitación del niño para que concilie el sueño lo más rápido posible.
Otros padres optan por la actividad: que los niños jueguen, corran y realicen actividades que le cansen para que caigan rendidos por la noche. La técnica, a veces efectiva, puede llegar a ser contraproducente y es que los expertos afirman que puede derivar en pesadillas.
Ante ello, ¿cuál es la mejor solución? Prueba haciéndoles reír
¿Por qué echar unas risas antes de dormir?
Las risas antes de dormir ayudan a los niños a conciliar el sueño. Si tu hijo está excesivamente cansado, su cerebro y su cuerpo se sobrecargan. Estará irritable, llorón, le costará más relajarse y conciliar el sueño.
Una vez se duerma, al hacerlo en un estado de falta de relax, probablemente tenga un sueño intranquilo y con más despertares de lo habitual. De hecho, muchos adultos también lo sufren esos días en que el estrés está más presente.
Es normal que los niños estén cansados de jugar y de correr, pero no demasiado. Suelen procesar sus emociones a través del llanto para liberar la rabia, pero también por medio del juego y de la risa.

Cosquillas antes de dormir
Hay estudios que dicen que, cuando una mujer mantiene una actitud positiva durante el embarazo, su hijo disfrutará de una mejor calidad de sueño durante la infancia.
Seguramente estés pensando que unas risas descontroladas antes de ir a dormir activarán aún más a tus hijos. Y no estás equivocado. La clave está en hacerles sonreír en su justa medida.
Profesionales aseguran que las cosquillas solo son eficaces si el estado de ánimo acompaña. ¡Tampoco hay que forzar!
La risa como somnífero natural
No es extraño que los niños pequeños quieran jugar toda la noche y se nieguen a ir a la cama. Pero si logras incluir las risas antes de dormir como parte de sus rutinas empezará a funcionar.
Aunque el sueño se asocia a menudo con sonidos o aromas tranquilos, silenciosos y calmantes, la risa puede ser una gran alternativa para que descansen mejor. Estos son algunos de los motivos que lo confirman:
- Produce hormonas de la felicidad. Tiene un efecto en el cuerpo a un nivel químico, que provoca en quien sonríe un bienestar físico de 24 horas de duración, eliminando el estrés.
- Ayuda a que el niño se sienta seguro porque crea conexiones. Cuando juegas con tu hijo y te ríes con él antes de irse a la cama, se acostará sintiéndose protegido, incluso aunque no duerma contigo.
- Libera melatonina, hormona responsable de inducir el sueño. Un estudio realizado con madres lactantes demostró que aquellas que se extraían la leche después de ver una película de Charlie Chaplin tenían niveles más altos de melatonina en su leche materna en comparación con las madres que veían otro tipo de películas antes de hacer esta tarea.
- Tiene los mismos efectos que la meditación. Ver vídeos graciosos y hacer ejercicios de relajación producen más o menos las mismas ondas gamma.
La importancia de que los niños duerman bien
Durante el sueño mejora la memoria y la maduración cerebral, por lo que descansar poco o dormir mal puede afectar al rendimiento físico y mental de los niños y adolescentes.

“La falta de sueño puede alterar el comportamiento y el estado de ánimo, volverles más activos de lo habitual, hacerles disminuir su atención en clase y que se muestren antipáticos o más irritables»
No descansar bien puede provocar somnolencia durante el día, problemas de aprendizaje y del desarrollo mental y, por tanto, afectar a su rendimiento escolar. Dormir 5-6 horas, en un colchón inapropiado, en un somier que cruje y apoyados en una almohada poco aconsejada les privan de todos estos beneficios:
- Mejora de su desarrollo y forma física. Durante el sueño el cerebro segrega distintas sustancias que regulan muchas de las funciones del organismo, entre ellas la hormona del crecimiento.
- Desarrollo de la creatividad. Durante el sueño se producen procesos de reparación cerebral, se reorganizan las neuronas y almacenan lo aprendido durante el día, se seleccionan los recuerdos más importantes y se eliminan y olvidan los que no lo son.
¿Quieres saber más sobre cómo descansar mejor?¿Te has convencido de que las risas antes de dormir ayudan a los niños a conciliar el sueño?
En Colchones Aznar nos preocupamos por tu bienestar y el de los tuyos, cuéntanos en qué podemos ayudarte.






