Si hablamos de almohadas de viaje, tenemos que hablar dos tipos de personas. Por un lado las que tienen facilidad para dormirse en los viajes y los que están atentos y nerviosos esperando llegar al destino vacacional.
Si eres de los primeros, este post de Colchones Aznar te interesa mucho, qué maravilla es poder conciliar el sueño mientras viajas en avión, tren, bus o coche, pero si vas a echar una “cabezada” al menos que sea sin un despertar con una inoportuna tortículis o un genuino dolor de cabeza.
Las malas posturas al dormir son una de las principales causas de las contracturas musculares en la zona de hombros y cervicales.
En un viaje, debido a que nos quedamos dormidos sentados y no tumbados como lo hacemos habitualmente, es fácil que, sin darnos cuenta se nos generen molestias o lesiones.
También porque pasamos muchas horas en la misma posición y las butacas o asientos no nos permiten apoyar correctamente la espalda y cervicales.
Esto último también puede producir dolores de cabeza o migrañas al no permitir una óptima circulación sanguínea.
Almohadas de viaje

Evitarlo es muy fácil y cada vez son más las personas que viajan con una almohada para las horas que se pasan en el trayecto del viaje.
En estos tiempos, es un imprescindible en la maleta y realmente merece la pena.
De hecho la almohada de viaje está homologada para subirla al avión.
Normalmente suelen ser en material de viscoelástica y de tipo collarin o de tipo almohada en tamaño mini.
Las de estilo collarin tienen la ventaja de que envuelven toda la zona del cuello, ideal si se va sentado y se tiende a caer la cabeza hacia un lado que es lo más habitual.
Al colocarse alrededor del cuello evita que este flexione demasiado o se quede rígido. Ideal para esa siesta o cabezada que llega sin darte cuenta mientras viajas.
Las de tipo o estilo mini almohada, sería en forma rectangular o cuadrada, de viscoelástica o de látex.
Son indicadas para dormir en otra posición que no sea sentada, ocupan poco espacio y cumplen el papel de alinear la columna con la cabeza.
Sin duda el complemento ya diríamos más que necesario para realizar un viaje de larga duración y proteger nuestra espalda y cuello.
Queremos destacar la tendencia a llevarse la almohada a la playa, una costumbre cada vez más generalizada y que hace más cómodo el tumbarse en la toalla o hamaca.
Sin embargo, hay que tener en cuenta una serie de precauciones con las almohadas de viaje, si quieren que den buen resultado y duren más tiempo.
¡Ojo! si el material de las almohadas es de viscoelástica o de látex.
Ambos materiales son muy sensibles al calor y la humedad por lo que usar bajo altas temperaturas haría que se degradaran y se inutilizaran.
Desde Colchones Aznar no le recomendamos bajar a la playa o piscina la almohada de viaje y de usarse sólo y únicamente podría ser en la sombra, nunca al sol ya que esto hace que se ablande y deteriore a marchas aceleradas la almohada.
Al mismo tiempo poner un protector impermeable para que no se moje o manche y para usar poco tiempo y a la sombra.
Si no se respeta todo esto, es mejor olvidarse de bajar la almohada a la playa o piscina y poner una que sea hinchable para poder mojarse y estar al sol.
Pueden ver una selección de almohadas en la web de Colchones Aznar y en todas las tiendas físicas de España.
Disfruten aún más de las merecidas vacaciones cuidando de su espalda y cuello con una almohada de viaje. 







