¿Cómo elegir un relleno nórdico?

El relleno nórdico se ha convertido en un complemento para nuestra cama casi imprescindible, sobre todo en las noches de más frío.

Las mantas han quedado aparcadas en muchos casos a favor de un producto que nos ofrece ventajas como su mayor ligereza, facilidad de mantenimiento, y la opción de elegir entre múltiples rellenos y densidades. Esto nos permite adecuarlo a nuestras necesidades en cada estación del año.

Aspectos a tener en cuenta antes de comprar un relleno nórdico

Como te decíamos, hay muchas opciones para elegir relleno nórdico, por lo que te recomendamos fijarte en varios aspectos hasta dar con el ideal para ti.

Lo más importante es conocer la capacidad calorífica del relleno, es decir, cuánto calor podrá proporcionarte. Esto dependerá tanto del tipo de relleno que lo compone como la densidad de este. A mayor densidad, más calor.

La percepción del calor es subjetiva en cualquier caso por lo que si eres especialmente caluroso/a te recomendamos elegir uno que sea más bien ligero.

Una buena forma de conocer la densidad del relleno y así valorar cuál nos irá mejor es consultar su gramaje. El gramaje es la medida que nos indicarán todos los rellenos, referente a la densidad del relleno que contienen. Se suele representar por el peso en gramos por metro cuadrado del edredón.

Los materiales también son importantes. Si, por ejemplo, tienes la piel especialmente sensible, te recomendamos decantarte por materiales lo más naturales posibles. También puedes elegir aquellos con tratamiento especiales, como anti ácaros.

Ejemplo de un relleno nórdico de fibra hueca ecológico de Colchones Aznar, responsable con nuestra piel y con el medio ambiente.

Diferencias entre rellenos nórdicos

La principal diferencia entre los rellenos nórdicos se encuentra en su interior, aunque hay más aspectos a tener en cuenta también.

Lo habitual al hablar de tipos de rellenos nórdicos es distinguir entre rellenos naturales y sintéticos.

Los rellenos naturales están compuestos por pluma o plumón de ocas o patos. El plumón, el más común, es un excelente aislante térmico, ya que además tiene la propiedad de absorber la humedad. Sumado a esto, también podemos destacar su transpirabilidad. El resultado es un relleno muy cálido y agradable durante el descanso.

Relleno nórdico de plumón natural 270gr

Los rellenos sintéticos suelen estar compuestos de fibra hueca o microfibra. Las características de ambas convierten a este tipo de relleno nórdico en un producto ligero y muy transpirable. Otra de sus ventajas es que su mantenimiento es muy sencillo ya que pueden lavarse cómodamente, siempre siguiendo las instrucciones del fabricante.

 

Tipos de relleno nórdico

Una forma sencilla de diferenciar entre tipos de relleno es por la época en la que va a usarse, aunque, como decíamos antes, todo dependerá de la percepción del calor de cada persona, ya que si eres muy friolero es posible que quieras usar el más cálido, aunque no sea invierno, y los mismo sucede para las personas calurosas.

Relleno nórdico 4 estaciones

Si no quieres renunciar a utilizar relleno nórdico en cualquier estación del año, puede que este tipo de relleno sea el más indicado para ti. Su peculiaridad consiste en que se compone de dos capas diferentes de relleno, una más ligera y otra más densa y cálida, que se complementan. De esta forma, utilizando una, otra, o las dos, podrás adaptar el mismo producto a todas las épocas del año.

Lo habitual es que una capa sea muy ligera, de unos 100 grs/m2 de relleno y otra más gruesa, de unos 200 o 250 gramos. Uniendo ambas mediante unos cierres especiales, tendrás un relleno nórdico muy cálido para el inverno. Separándolas, podrás adaptarlas a la temperatura de cada época.

Relleno nórdico de verano

Aunque a priori nos parezca que utilizar un relleno nórdico en verano no tiene sentido, lo cierto es que hay personas que sí disfrutan de su uso y que hay zonas geográficas en las que la temperatura baja de forma apreciable. El relleno nórdico de verano tiene que ser un producto muy ligero y sobre todo muy transpirable.

El relleno nórdico que se aconseja para esta estación es el que tiene entre 100-150 gramos. El relleno nórdico de microfibra es ideal para estos casos debido a que reúne las propiedades más necesarias: ligereza, transpirabilidad y la capacidad de que el aire circule entre el tejido.

Relleno nórdico de invierno

En las frías noches de invierno, el relleno nórdico nos proporciona calor, con la ventaja de seguir manteniendo su ligereza. De esta forma no nos encontramos hundidos entre varias capas de mantas y colchas, lo que puede llegar a resultar incómodo. Para este tipo de rellenos nórdicos podemos decantarnos por los que están compuestos tanto de plumón o pluma como materiales sintéticos como la fibra.

Relleno nórdico antiácaros

Las personas que tienen alergias o la piel especialmente sensible, deben buscar materiales apropiados. Esto se consigue mediante lo último en tecnología de tratamiento de tejidos. Los que componen este tipo de rellenos tienen varios tratamientos especiales con los que se consigue que no se acumulen los ácaros y otros compuestos que pueden ser perjudiciales como hongos y bacterias. De esta forma se consigue reducir la aparición de irritaciones o la aparición de alergias.

Descubre todas nuestras opciones de relleno nórdico en colchonesaznar.com

¿Cuál es el mejor relleno nórdico?

Lo cierto es que el relleno nórdico es una elección muy personal, y, además, encontramos diferentes productos de muy buena calidad en el mundo de los complementos de descanso.

Teniendo en cuenta la información que te hemos dado, te recomendamos que, sobre todo, a la hora de elegirlo, te fijes en el gramaje de cada modelo, lo que será un buen indicativo de su poder calorífico.

En Colchones Aznar tienes a tu disposición una amplia variedad de rellenos nórdicos, de distintos materiales y para todas las estaciones del año ¡No te los pierdas!