Dormir con fibromialgia puede ser una auténtica tortura para las personas que la padecen. Por eso, ofrecemos una serie de trucos para escoger el mejor colchón si sufres esta enfermedad.
¿Qué es la fibromialgia?
La fibromialgia o también denominada fatiga crónica se define como un trastorno que causa un dolor muscoesquelético generalizado así como un rigidez extrema de los tejidos blandos.
Además de estas dolencias, los pacientes que la sufren también presentan otros problemas: un cansancio severo, problemas de sueño y de memoria.
De origen desconocido, muchos la han considerado la enfermedad «incomprendida». En un primer momento se llegó a considerar un trastorno psicológico. Las numerosas investigaciones que se han llevado al respecto han supuesto que ya no cargue con el estereotipo de ‘enfermedad inventada’ e incluso sea reconocida como una causa de incapacidad laboral.
Lamentablemente, sus síntomas van apareciendo gradualmente y no tiene cura. De hecho, que sea un mal de por vida desemboca en otros síntomas también bastante problemáticos:
- Dolores de cabeza
- Cambios en el estado de ánimo: es frecuente que los pacientes pasen por episodios de ansiedad y depresión
- Síndrome del intestino irritable
Dormir con fibromialgia
Lógicamente, los días en los que la fibromialgia ataca a los pacientes con excesiva crueldad equivalen a un mal descanso y a un peor sueño.
De esta manera, síntomas descritos como la ansiedad o la depresión se agravan a la mañana siguiente.
Esto es debido a que las personas que la sufren suelen despertarse varias veces a lo largo de la noche, con dolores punzantes, que les impiden volver a conciliar el sueño. Al igual que las personas con el síndrome de las piernas inquietas, la falta de horas de descanso repercute en su estado anímico.

¿Qué colchones son mejores para las personas con fibromialgia?
En mayor o menor medida, los colchones pueden arreglar las noches de una persona con fibromialgia. A la hora de escoger, como en otras muchas otras ocasiones, hay que atender a:
- La firmeza: en este caso, lo mejor es que tengan una solidez media. No deben ser muy blandos, de esos que te hundes nada más tumbarte, ni duros como una tabla de madera.
- Grosor: las articulaciones deben estar bien apoyadas, por lo que un colchón con un grosor de 15 cm es lo más indicado.
- Transpirabilidad: no hay duda de que la humedad y el excesivo calor deterioran las articulaciones y provocan dolores. Por ello, es mejor decantarse por un colchón transpirable. Entre nuestra amplia oferta, el colchón Emma sobresale.
Así, entre los tipos, las mejores opciones son:
- Colchones viscoelásticos: a pesar de que en un principio pueden parecer demasiado blandos, se amoldan perfectamente a la forma del cuerpo, favoreciendo la circulación de la sangre
- Colchones de muelles: para este tipo de casos, destacan los de muelles ensacados
Y ahora, ¿sabes ya lo complicado que es dormir con fibromialgia y cómo ponerle algo de remedio? ¿Quieres conocer más sobre descanso, salud y bienestar?
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