Al igual que en el resto de las épocas del año, dormir la siesta en verano es beneficioso para la salud, dependiendo del tiempo que le eches.
Dormir la siesta, más en verano, es una regla no escrita del país. Las calurosas tardes, con los termómetros marcando los 40º, hace que no te plantees ni salir de casa.
Lo primero, acondiona todo para dormir
Es la hora de poner en marcha el aire acondicionado, relajarte en el sofá y dejarte llevar por el placer de una buena siesta después de comer.
Si estás veraneando en un pueblo fresquito, el aire acondicionado te lo puedes ahorrar.

¿Es la siesta saludable?
Este tiempo de descanso ayuda a que mente y cuerpo carguen pilas para poder afrontar el resto del día. No obstante, todo depende del tipo de siesta por la que apuestes:
- Siesta larga, la catalogada como de pijama y orinal. Suele alargarse durante más de dos horas, lo cual es perjudicial para los ritmos de sueño.
- Siesta tradicional, la que te quedas dormido con la televisión encendida de fondo. Suele durar una hora y el descanso no es del todo óptimo.
- Micro siesta o también denominada echar una cabezadita. No se suele alargar más de 20-30 minutos. Es la más aconsejable si quieres que no se te desajusten los hábitos de sueño.
En todo este proceso de dormir la siesta en verano o en cualquier época del año, hay que tener en cuenta que cada persona tiene sus hábitos y circunstancias.
Un día que no has pegado ojo puede ser que se alargue más. De lo contrario, los expertos hablan de esos 20-30 minutos para un descanso equilibrado y satisfactorio.
Diferencias entre dormir la siesta en verano y en invierno
Dormir una siesta en verano y una en invierno tiene sus matices y diferencias, ya que entran en juego otros factores externos al durmiente:
- Temperaturas: en verano apetece estar fresco pero por lo general suelen ser más cortas que las de invierno, con manta y estufa.
- La luz: Durante las horas de siesta, los rayos de sol calientan la habitación, dificultando el sueño. En invierno, no hay peligro de ello.
- Más reparadora: la fatiga y el cansancio por el calor en verano hace que sea más revitalizante y beneficiosa para la salud física y mental que la del invierno.

Trucos para dormir la siesta en verano
Dormir boca arriba
Colocar el cuerpo boca arriba favorece la respiración y disminuye la sensación de ahogo.
Durante ese proceso, es más sencillo realizar ejercicios de aspiración y expiración para relajar los músculos.
Nada de comidas copiosas
Es cierto que durante estos meses estivales no apetecen, pero una comida abundante hace que la digestión sea más pesada, dificultando el sueño y la entrada en la fase REM.
Es bueno evitar alimentos como chocolate, café y tés, así como fumar justo antes de acostarse.
Acondicionar el ambiente
Conecta el aire acondicionado 30 minutos antes de echarte a la cama y apágalo antes de dormir esa siesta veraniega, para evitar resfriados.
A pesar de lo que se pueda pensar, las tumbonas a la fresca o dormir a la sombra de un buen cerezo no son las mejores opciones.
Buena hidratación
Ten a mano una botella de agua para cuando veas que el sol empieza a apretar.
Dormir a oscuras
Cierra todas las persianas o incluye alguna cortina o elemento aislante para que el sol no se cuele por la ventana. Si puedes dormir con un antifaz, mejor que mejor.
No forzar la siesta
Si tienes sueño, correcto, pero si ves que han pasado treinta minutos y no has podido dormir, desiste. Forzando la siesta solo conseguirás levantarte mareado y aturdido.

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Por ejemplo, el colchón Emma, líder en Europa, destaca por ser muy transpirable, un plus en un tiempo en el que dejar la cama empapada de sudor es frecuente.
¿Eres de dormir la siesta en verano? ¿Quieres descansar sin pasar un calor bochornoso?
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