Almohadas y la salud, Aquí van unos Consejos.

Amplio catálogo de almohadas

 

¿POR QUÉ SON IMPORTANTES LAS ALMOHADAS PARA EL DESCANSO?

Normalmente, cuando pensamos en un descanso saludable para la espalda, solemos pensar en la zona lumbar y nos olvidamos de la importancia de las almohadas. No en vano es la zona corporal que más sufre durante el ejercicio diario. El simple gesto de estar de pie ya está forzando la musculatura del dorso y la zona renal, las articulaciones lumbares…
Quienes sufren de dolores cervicales aprecian, además, poder dormir con el cuello bien posicionado.
Aunque también la firmeza del colchón va afectar a la postura en la zona cervical, es la almohada la principal responsable de la alineación de la columna vertebral en la zona cervical sea la correcta.

¿Cómo dormimos?
La primera pregunta que debemos hacernos, para poder elegir almohadas, es al respecto de cuál es la postura que más utilizamos cuando dormimos.
A pesar de que damos muchas vueltas en una noche, siempre existe lo que se denomina (postura de referencia), que es a la que el cuerpo acude para descansar en profundidad, suele coincidir con la que adoptamos al dejar el libro en la mesilla u apagar la luz.

¿Y por qué damos tantas vueltas?
Es un mecanismo de defensa del cuerpo. Una presión continuada en un mismo punto puede degenerar en la lesión cutánea (las escaras de los enfermos, por ejemplo), por lo que el cuerpo va rotando para repetir esa presión por todo el cuerpo. También puede ocurrir cuando se acumula sudoración, o si la postura es perjudicial para espalda o cuello. De hecho, un indicador de calidad de los equipos de descanso es el número de vueltas que se dan en una sola noche.

¿Cuál es la postura correcta?
La más recomendable es la postura fetal. Las embarazadas lo saben bien: mejor todavía con una almohada extra entre las rodillas.
Las menos recomendables: dormir boca abajo. Resulta muy forzada para el cuello, y no facilita la respiración.

LO QUE LA GENTE NO SABE

Las almohadas son individuales. Siendo tan personal, no tiene lógica compartirla con medidas de matrimonio y aunque se dan muchos casos no es por eso recomendable. Las almohadas deberían renovarse cada 2 años. Principalmente por la higiene, las almohadas son un producto íntimo. Incluso los modelos que son lavables o que tienen varias fundas.
Almohadas para cada edad. Existen modelos de almohadas adaptadas a las edades y diferentes morfologías de los durmientes. Un niño de 1 a 6 años tiene unas necesidades diferentes a las de un joven, un adulto o de un adulto mayor.