Qué es la narcolepsia

La narcolepsia se define como un trastorno del sueño que puede llegar a ser bastante invalidante. Sus características principales son una somnolencia excesiva durante el día, a la que se suman ataques de sueño repentino durante la vigilia.

Debido a ello, nos encontramos con una enfermedad que puede ser realmente incapacitante para quién la padece, ya que tiene la necesidad de dormir durante el día, lo que, además, le imposibilita el realizar muchas tareas.

Su diagnóstico se lleva a cabo a través de pruebas específicas, una vez el médico tenga la sospecha de que el paciente afectado pueda padecerla. Esto es debido a que pruebas de imagen más habituales como pude ser una resonancia magnética, no son capaces de detectar ninguna anomalía en quienes sufren narcolepsia.

Las unidades del sueño, especializadas en este tipo de trastornos, son las más adecuadas para llevar a cabo las pruebas que certifiquen que se trata de esta enfermedad.

Las pruebas que se llevan a cabo son: la polisomnografía y las pruebas de latencia múltiple del sueño.

  • La primera realizará un registro de todas las fases del sueño durante la noche, a través de la colocación de electrodos tanto en la cabeza como en la cara, que recogerán los impulsos eléctricos. También se recogen otra serie de datos como la frecuencia cardíaca, la actividad muscular y el ritmo respiratorio.
  • La prueba de latencia múltiple del sueño se lleva a cabo ya durante el día. El objetivo de esta prueba es poder distinguir entre la somnolencia diurna excesiva y la fatiga física. Es útil para confirmar o descartar la narcolepsia. Lo que valora esta prueba es la rapidez con la que una persona es capaz de dormirse e incluso entrar en fase REM.

Causas de la narcolepsia

Desafortunadamente a día de hoy la medicina desconoce las causas exactas de la narcolepsia, aunque sí se ha identificado que, en algunos tipos, hay una cifra inusualmente baja de algunos neuroquímicos relacionados con el sueño y la vigilia, como es el caso de la hipocretina. Desde el punto de vista de la transmisión genética, sí se ha determinado que el riesgo de transmisión es muy bajo.

También se sabe que algunos casos de narcolepsia están íntimamente relacionados con un traumatismo craneal.

Síntomas de la narcolepsia

Como hemos comentado, la principal característica de esta enfermedad es la excesiva somnolencia durante el día (vigilia) pero a esta se le acompañan más síntomas como:

  • Alcance muy rápido de la fase REM: esta fase es una fase profunda del sueño, de hecho, en esta fase es donde se producen los sueños. Una persona con narcolepsia alcanza rápidamente esta fase tras dormirse, tanto de día como de noche.
  • Cataplejía, o lo que es lo mismo, la pérdida del tono muscular repentina. Se trata de un trastorno que puede llegar a durar unos minutos durante los que la mayoría de los músculos se debilitan hasta tal punto que dejan de ser funcionales. Esto puede afectar a cualquier parte del cuerpo. No es un síntoma que se de en todas las personas afectadas por narcolepsia y, en aquellas que lo sufren, pueden pasar por episodios de cataplejía muy distanciados en el tiempo o bien muy recurrentes.
  • La parálisis del sueño se define como la incapacidad de moverse, incluso de hablar, durante el despertar. Aunque su duración es bastante corta, suele causar bastante intranquilidad mientras se produce. Durante la fase REM del sueño es habitual que nuestro cuerpo permanezca inmóvil, pero en este caso, esa incapacidad de movimiento permanece, aunque estemos ya conscientes. Se trata de un trastorno en sí mismo, no necesariamente relacionado con la narcolepsia, pero que sí pueden sufrir algunos pacientes de esta enfermedad.
  • Las alucinaciones están relacionadas con el momento previo a conciliar el sueño o justo al despertar, y hacen ver cosas que en realidad no están, lo que también puede ser bastante intranquilizador.

Como vemos, hay varios síntomas relacionados con la narcolepsia pero que no necesariamente se dan en todos los casos, o, si se dan, no con la misma frecuencia.

Tipos de narcolepsia

Actualmente la narcolepsia se divide en todos tipos diferenciados: narcolepsia tipo 1 y narcolepsia tipo 2.

Narcolepsia tipo 1

Este tipo de narcolepsia tiene dos características fundamentales: viene acompañada de cataplejía, que como hemos visto antes, es una parálisis muscular temporal y una deficiencia de la hipocretina, un neuroquímico asociado a los estados de sueño y vigilia.

Narcolepsia tipo 2

En el caso de este tipo de narcolepsia, los niveles de hipocretina son normales y además, no se acompaña con episodios de cataplejía.

Tratamiento para la narcolepsia

Es importante que quiénes sufren de narcolepsia acudan a especialistas en este trastorno del sueño, quiénes le harán una valoración personalizada teniendo en cuenta de forma global toda su situación en todos los ámbitos, así como sus expectativas. De esta forma se podrá plantear el mejor tratamiento. La narcolepsia es incurable pero sí se pueden tratar sus síntomas.

Para la somnolencia excesiva durante el día existen varios tipos de medicamentos estimulantes que ayudan a mantener la atención.

Si además de la somnolencia se padece de episodios de cataplejía, existen varios fármacos disponibles como los inhibidores de la recaptación de la serotonina, oxibato sódico, y algunos tipos de antidepresivos.

Asimismo, mantener un estilo de vida saludable en cuanto a la alimentación y el ejercicio pueden ser de gran ayuda. También mantener una rutina diaria, por ejemplo, planificando previamente un horario para dormir para evitar que el sueño llegue en un momento inesperado.

La narcolepsia supone sin duda una interrupción en la vida diaria, pero, con la ayuda médica profesional adecuada, se pueden combatir con éxito muchos de los síntomas, por lo que te recomendamos ponerte cuanto antes en manos de expertos.