¿Trastornos del sueño en personas mayores? 5 consejos para descansar mejor

El proceso de envejecimiento natural conlleva una serie de cambios a nivel fisiológico que influyen en diferentes ámbitos de la vida diaria, algunas veces de forma negativa, siendo los trastornos del sueño unos de los más habituales.

Las dificultades para conciliar el sueño, o bien de mantener este durante toda la noche, se producen en un elevado porcentaje de personas mayores. Para evitarlos, o minimizarlos, os damos una serie de consejos que contribuyan a un descanso más completo.

Causas de los problemas para dormir en personas mayores

Durante toda nuestra vida adulta, incluyendo la tercera edad, se mantiene la necesidad de dormir al menos 7 u 8 horas diarias para que nuestro cuerpo descanse debidamente. Existe la creencia de que las personas mayores “necesitan dormir menos”, pero la realidad es que necesitan las mismas horas de descanso, aunque, por diversas razones, en ocasiones estas se reducen.

En las personas mayores, los ciclos del sueño se alteran, y, como consecuencia, es habitual que tengan más problemas a la hora de conciliar el sueño, o bien que este sea más ligero, lo que provoca que se despierten varias veces durante la noche.

Las consecuencias de no dormir lo necesario de manera continuada pueden afectar seriamente a su salud, lo que se traduce en la aparición de problemas de diversa índole, como, por ejemplo:

  • Aumento del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  • Debilitamiento del sistema inmunitario.
  • Afecciones en las capacidades cognitivas.
  • Somnolencia y cansancio durante el día.
  • Agravamiento de algunas patologías preexistentes.

Las causas de estos problemas para conciliar el sueño pueden ser variadas:

    • Debidas al propio proceso natural de envejecimiento, que produce una serie de cambios fisiológicos que afectan en la higiene del sueño, como la incontinencia urinaria.
    • Problemas de salud que interfieren en el sueño, como aquellos que producen dolores crónicos.
    • Uso de determinados medicamentos para el tratamiento de diversas dolencias, que pueden afectar a la calidad del sueño.
    • Patologías de índole psicológico como la depresión o ansiedad.
    • Mala higiene del sueño o la alteración del ritmo circadiano. Esto es habitual en aquellas personas que adelantan cada vez más la hora de acostarse y se levantan prácticamente de madrugada, lo que altera los ritmos naturales de sueño.

Agitación nocturna en ancianos

La agitación nocturna es una patología diferenciada que afecta sobre todo a personas mayores. Es habitual que esta se produzca en el momento del anochecer o incluso durante la noche, y que disminuya o no se manifieste durante el día.

La agitación nocturna provoca que la persona afectada se sienta inquieta por la noche, se mueva mucho e incluso se muestre irritada. Esto sin duda afecta de forma significativa a su descanso.

Aunque es una afección muy habitual en personas que sufren demencia, lo cierto es que también la padecen personas sin este tipo de patologías, tanto de forma habitual como esporádica, y, a día de hoy, se desconocen del todo sus causas.

Los expertos sí coinciden en que determinados hábitos de la vida diaria pueden producir que estos episodios de agitación sean más habituales, por ejemplo, el no realizar actividades motivadoras durante el día, un excesivo sedentarismo, cambios en las rutinas etc.

Consejos para mejorar el descanso en las personas mayores

Para prevenir o tratar los trastornos del sueño en las personas mayores es importante conocer las causas de fondo que pueden producirlos y, con ayuda de médicos especialistas, establecer las mejoras que sean necesarias para promover un sueño reparador.

En algunos casos será necesaria la intervención de los sanitarios para la revisión del estado general de salud de la persona, además del control de las medicaciones. Pero en otros, podemos adoptar una serie de medidas que fomenten una mejor higiene del sueño:

Consejo 1 Mantener horarios regulares

Para cualquier edad, establecer unos horarios regulares, sobre todo relacionados con el sueño, es fundamental. De esta forma nuestro cuerpo se habitúa a unas rutinas de sueño, facilitando este. En las personas mayores esta rutina es aún más necesaria, por lo que tenemos que procurar que esta sea siempre la misma. Por tanto, debemos respetar no solo el horario, si no establecer rutinas que “den a entender” que es hora de ir a dormir: cepillado de dientes, apagado de luces y aparatos como la televisión etc.

Consejo 2 Realizar actividades físicas

Mantener la actividad física, de forma adaptada a las condiciones de cada persona, es imprescindible, por muchas razones. En lo que respecta a la higiene del sueño, influye de manera significativa en la calidad del descanso. Una persona que realiza actividad física estará más predispuesta para el descanso durante la noche.

Consejo 3 Evitar sustancias estimulantes que interfieran con el sueño

Se aconseja evitar sustancias estimulantes, sobre todo a partir de media tarde. Sustancias como el alcohol, la cafeína, el tabaco… pueden producir problemas a la hora de conciliar debidamente el sueño. Además, siempre que sea posible, el médico puede revisar la medicación, si es necesario, que puede estar influyendo en la higiene del sueño y modificarla o bien cambiar las horas de toma.

Consejo 4 Cenas tempranas y ligeras

Para evitar los episodios de insomnio, debemos tener en cuenta que la cena debe hacerse como mínimo dos horas antes de la hora de dormir, y que esta debe ser ligera. Una digestión pesada puede influir negativamente a la hora de conciliar el sueño o bien de mantener este durante la noche.

Consejo 5 Crear un entorno tranquilo y óptimo para el descanso

El dormitorio debe ser un entorno que induzca al sueño. Por eso, deberemos controlar la temperatura de este, para que sea la adecuada, evitando un excesivo calor. Además, es conveniente evitar cualquier ruido molesto, luces etc.

Es importante además contar con un buen equipo de descanso, que ofrezca la máxima comodidad. Colchón y almohada deberán ser los más adecuados para la persona y, a la hora de elegirlos, deberán contar con las características necesarias en función de su condición física, patologías etc.

Aunque cumplir años significa que nuestro sueño cada vez deja de ser más profundo, lo cierto es que sí podemos actuar para favorecer una buena higiene del sueño y así evitar, o, como mínimo, reducir, los efectos de los trastornos del sueño en las personas mayores.

Esperamos que estos consejos os hayan sido de utilidad. Os dejamos por aquí nuestra selección de colchones articulables.