¿Cuáles son los efectos de dormir con anillos o pulseras?

dormir con anillos o pulseras

Es bien sabido que son un complemento que realza un buen vestido o un traje de gala, pero ¿qué efectos tiene dormir con anillos o pulseras? 

Es más que probable que te haya pasado en más de una ocasión. Llegas a casa cansada de un duro día de trabajo o de estar toda la noche de fiesta. Tan solo tienes ganas de tumbarte en tu preciada cama y que mañana sea otro día.

Dedicas unos minutos a lavarte los dientes, quitarte los zapatos , la falda o los pantalones. Y a menudo, dejar en el joyero las perlas y otros objetos preciosos, pasa a mejor vida  cuando en verdad son muchos los prejuicios que pueden tener para tu salud y sueño dormir con los anillos o las pulseras.

¿Son muy graves?, te puedes preguntar. Desde Colchones Aznar te lo contamos.

Problemas derivados de dormir con joyas

Efectos sobre la piel

Si las joyas están en estado de revista, limpias y cuidadas, como si las acabaras de comprar, no tiene por qué pasar absolutamente nada.

El problema viene cuando las pulseras y los anillos ya tienen varios años, están sucios u algo oxidados. 

En esta caso, más si tienes la piel especialmente sensible o sufres de alguna enfermedad cutánea como psoriasis o algún eczema, fomentan la aparición de ampollas, alergias y enrojecimiento en las zonas del cuerpo que estén en contacto con los mismos.

Empeoramiento de la circulación

De la misma manera, si padeces problemas de circulación, la presión que ejercen los anillos y las pulseras sobre los dedos y las muñecas contribuye a la inflamación de estas extremidades.

dormir con anillos y pulseras

Rasgar las sábanas

Esas sábanas que conservas con tanto cariño porque las heredaste de tu abuela o te las compró expresamente tu madre el primer día que hiciste las maletas rumbo a tu nuevo hogar son un bien muy preciado.

Fabricados con materiales como la seda, que le aportan esa suavidad tan placentera a la hora de irse a la cama, pueden romperse con facilidad -especialmente la bajera- al rozar o quedarse enganchadas con la pulsera o el anillo. ¡Vaya fastidio!, ¿no crees?

Otros daños a ti mismo

Si eres de los que duermes boca abajo o con la mano debajo de la almohada, es probable que te levantes con un moretón e incluso un leve corte.

Relacionado con ello, si te acuestas con unos pendientes de ‘loro’ o excesivamente pesados, tu lóbulo sufrirá más de lo necesario, lo que lamentablemente puedes desencadenar en una perforación o desgarro.

Daños a terceros

Los riesgos son mayores si duermes en pareja. Al moverte, son altos los porcentajes de que golpees en la cara o en el ojo a tu compañero/a de cama.

No obstante, todas las alarmas se disparan si aún tu pequeño descansa en la cuna al lado de tu cama o tienes mascota. En ambos casos, imagínate que una pequeña piedra de tu anillo cae a su lugar de descanso. Sabes de sobra que lo primero que harán es llevársela a la boca.

Y ahora, ¿te pensarás dos veces eso de dormir con anillos o pulseras?¿La salud, el descanso y el bienestar siguen teniendo secretos para ti? 

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