La resaca del sueño es más común de lo que te imaginas. Dormir muchas o pocas horas te puede producir efectos similares a los de consumir grandes cantidades de alcohol.
A menudo, el estrés y las obligaciones te quitan muchas horas del sueño. Las discusiones con los hijos, las facturas, ese problema del trabajo que ves que no tiene solución.
Cada vez es más complicado dormir mínimo seis horas. Te levantas mareado, en otro mundo. Solución: ya recuperaré el sueño con la tranquilidad del fin de semana.
Llegan esos días, duermes más de 10 horas diarias pero rápidamente te sientes cansado y bastante fatigado. Lo achacas a la ola de calor infernal del verano, pero no. Sufres la llamada resaca del sueño.
¿Qué se entiende por resaca del sueño?
Al igual que cuando te pasas con las copas el fin de semana, la resaca del sueño produce una sensación de malestar general. El exceso de horas en la cama se traduce en:
- Dolor de cabeza
- Malestar abdominal y dolencias musculares
- Enrojecimiento de los ojos
- Problemas de estómago
- Sequedad de la boca y las fosas nasales
- Ganas de beber agua
- Estado irritable, de mal humor
Los mismos síntomas se presentan cuando no se duerme el tiempo recomendado. A esta conclusión no llegamos nosotros, si no un estudio realizado en la Universal Estatal de Pensilvania.
En el informe, se llegó a la conclusión de que los adultos que duermen menos de seis horas de las ocho recomendadas tienen más posibilidades de sufrir deshidratación. La causa está relacionada con el propio sistema hormonal que regula el agua de nuestro cuerpo.
En la muestra con 20.000 adultos estadounidenses y chinos se comprobó que los que dormían tan poco tiempo tenían un color de orina mucho más oscura. Este tono se debía a sus bajos niveles de vasopresina, la hormona encargada de regular la hidratación en el cuerpo.

¿Por qué tienes resaca del sueño?
La resaca del sueño tiene que ver con un defecto de los ritmos de sueño y el reloj circadiano de cada persona:
1- Rompes las costumbres del sueño
Tu cuerpo está acostumbrado a dormir unas determinadas horas. En el momento en que faltan o sobran segregan unas células que te provocan ese malestar.
2- El cuerpo envía señales al durmiente
En el momento en el que estamos despiertos, se mandan unas señales a nuestra cabeza y actúan unas determinadas células.
Si no dormimos las horas que debemos o de más, estas células trabajan en exceso o en defecto, no el tiempo al que las tienes acostumbradas, produciéndote esa sensación de cansancio excesiva.
Consejos para combatir la resaca del sueño
Esta embriaguez del sueño se puede combatir atendiendo a las necesidades fisiológicas. Pero si no es el caso, estos trucos te pueden venir muy bien si no quieres levantarte fatigado:

No bebas mucha agua antes de dormir
Sabemos que te hemos avisado de que la resaca del sueño se produce por un estado de deshidratación, pero no es conveniente irte a dormir con la tripa llena de agua.
Lo único que provoca es que te den ganas de ir al baño, rompiendo los ritmos de descanso.
Siesta sí, pero solo unas horas
Has dormido poco y quieres echarte una siesta de tres horas que compense ese tiempo de sueño perdido. Lo entendemos, pero al igual que funciona para las resacas alcohólicas no tiene los mismos efectos con las resacas del sueño. En este caso, lo mejor es:
- Siesta de media hora: Lo suficiente para que el cuerpo descanse pero pueda permanecer activo.
- Echarte la siesta en la cama: Un colchón ayuda a conseguir un descanso óptimo, mucho más que un sofá.
- No usar despertador: Para conseguir un sueño reparador durante la siesta, tienes que evitar los sobresaltos de este aparato.
Presta atención a los biorritmos
El combate de la resaca del sueño se produce adecuándote a los ritmos circadianos, de acuerdo a los expertos. Para ello, lo mejor es:
- Decir adiós a las horas perdidas de sueño: Si te pasas el domingo durmiendo durante 10 horas, el organismo ya desajusta
- Marcarte una hora para acostarte y despertarte entre semana y otra para el fin de semana. Recuerda que el cuerpo tiene memoria.
- Haz deporte durante el día, pero no antes de dormir. Márcate un horario para salir a correr o nadar y que no influya nada en los hábitos de sueño.
- Realiza actividades que promuevan la relajación (leer, escuchar música) y cuida la alimentación.
¿Las pastillas? Mejor que no
La resaca del sueño no se soluciona a golpe de pastilla. En este caso los ibuprofenos solo son una tirita a un mal mayor.
Eso sí, una valeriana, un té relajante o una manzanilla te puede ayudar a conseguir esa tranquilidad y confort relajante. Asimismo, una cena mezclando alimentos que dan sueño facilitan la regulación de las fases de descanso.

¿Has padecido alguna vez resaca del sueño? ¿Te has levantado como si estuvieras ebrio y no sabes el motivo?
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